El día despuntaba cuando los cuatro amigos se levantaron cada uno de su cama.
Carlota tenía mucho trabajo en la granja de Frog. Había muchas conservas por preparar así que se ducho y arreglo enseguida para dirigirse rápidamente a la casa de Frog.
Sam y Gulff también se levantaron pronto por que iban a ir con Frog a hacer las comprar necesarias para llenar la despensa de conservas.
Cada temporada, en primavera, recogían los productos del huerto y los conservaban en grandes tarros de vidrio para poder comérselos durante el resto del año hasta la siguiente cosecha del huerto.
Así, preparaban conservas de tomates rojos y maduros para los guisos, de pimientos verdes y rojos asados, de berenjenas y demás hortalizas.
También preparaban conservas de verduras escaldadas como las habas y las coles, que después se consumirían en los largos días de invierno, cuando en los huertos solo hubiera nieve.
En esta temporada solían comer verduras y hortalizas frescas, recién cogidas, pero los huertos de Frog daban una abundante cosecha cada año, suficiente para que los 4 pudieran pasar el invierno cómodamente.
Además, este año necesitarían también algunas tinajas de barro por que Frog quería guardar mas aceite que el año anterior.
El aceite lo comprarían mas adelante en otoño, en la fiesta de la cosecha, cuando llegaran las caravanas, pero quería encargarlas lo antes posible, para preparar el sitio necesario en la despensa, después tendrían que mover muchos tarros para hacer sitio y no quería problemas.
Así que cuando todos hubieron desayunado bollos recién hechos y chocolate caliente, dejaron a Carlota en la cocina preparando las verduras y se fueron juntos a buscar lo que necesitaban.
Los tarros de vidrio tenían que pedírselos a Kabir, el tejon que vivía 5 leguas más allá de las colinas donde terminaba la granja de Frog.
Y las tinajas de barro se las tendrían que pedir Jonathan el alfarero.
Jonathan, un viejo chimpancé, hacia los mejores productos del barro de toda la comarca y de otras comarcas.
Sus tinajas, platos y fuentes eran muy apreciados, así que seguramente tendrían que encargarlas y volver mas adelante a por ellas.
Jonathan vivía cerca de Kabir, así que podían aprovechar el mismo viaje para las dos cosas.
Prepararon unos bocadillos para el camino y un poco de zumo de frutas para beber y empezaron el viaje.
Iban caminando a buen ritmo, a los lados del camino las vallas de madera de las diferentes propiedades se sucedían unas a otras, algunas casas se veían al fondo, pero ellos seguían alegremente, riendo y comentando todo lo que veían.
Hacían paradas breves cada poco, para que Gulff, no se cansara en exceso y cuando ya faltaba poco para llegar a la casa de Kabir decidieron sentarse debajo de una gran encina que había en el borde del camino para comerse los bocadillos y beber el zumo de frutas.
Llevaban caminando más de tres horas y se merecían el descanso.
Sentados en un tronco que había debajo del árbol, los tres amigos desempaquetaron sus bocadillos y empezaron a comer con ganas.
Sam se había preparado un bocadillo de pan blanco relleno manteca de cacahuete y unos granos de maíz fritos con sal.
Gulff había preferido un par de bollos dulces y unas zanahorias confitadas.
Frog por su parte, llevaba un bocadillo de pan blanco y chocolate y unos cacahuetes.
Para beber los tres habían cogido un botellín de zumo de fresas mezclado con zumo de uva.
(Continuará)